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Historia de la empresa (Una historia de vida)

 

Don Egidio P. Heyd, nació en el año 1920, cursando estudios hasta el quinto grado primario en el colegio de Don Bosco, interrumpiendo su educación por la necesidad de colaborar con su padre, Don Lorenzo en su quinta de Villa Esquiú,  en tiempos por demás difíciles.

Casado con Ana Pallotti, comienza a forjar su futuro, trabajando en el Ferrocarril Gral. Belgrano, trasladándose a Catamarca destino de trabajo en dicha empresa, allí con 24 años de edad sufre un accidente de trabajo, donde una maquina férrea le mutila parte de la mano derecha, perdiendo en ese accidente  los dedos índice, medio y anular, echo que le indicaría el duro camino que debía transitar y que se repetiría  varias veces en su vida y que lo  forjaría  y lo sacaría  en cada ocasión, con mas templanza y fortaleza. 

No era persona de “despilfarrar el tiempo”, según solía decir, continuaría trabajando en el ferrocarril, en parte administración y a pesar del problema que le resultaba su mano derecha, escribía con  estilo y elegancia, su caligrafía era de esas que podemos ver hoy solo en escritos de época.

Agrego a su trabajo, una carpintería en los fondos de su casa,  en el barrio Firpo, actividad  que le llevo a elevar su situación económica.

Nuevamente la vida le golpearía y duramente, a la edad de 33 años, sufriría una enfermedad en su columna vertebral, que solo una operación arriesgada y delicada le solucionaría en parte el futuro que se le avizoraba, vivir en sillas de ruedas, pero una vez mas salio fortificado y renacía como ave  fénix en busca de su destino.

Fue jubilado por el ferrocarril Belgrano por invalidez y deja la actividad de carpintero, ya no es posible por su salud resentida.

Don Egidio Pedro, a los 38 años se encontraba con un pasar aceptable, pero siguiendo siempre un derrotero que se impuso a si mismo, no era como dijimos, hombre de ver pasar el tiempo, diríamos, era hombre de “honrar la vida”.

Gran deportista, amante del futbol,  con amigos de su juventud, emprendió y creo instituciones como el club Central Norte y el Club Ciclista Velocidad,  dirigente de la vieja liga Cordobesa de Futbol, colaboro con colegios e instituciones, siempre aportando, siempre ´´pechando´´

Fue ciclista en los años 1935/36/37/38/39/40, deporte que siempre amo, y nunca olvido, y de ese recuerdo haría un nuevo emprendimiento.

Allá por el año 1958, puso una  bicicleteria, comercio de rodados, ventas y reparaciones en la calle Alvear 434, de Córdoba capital, algo como para estar ocupado, sabia decir, ya que trabajos duros eran imposibles para su cuerpo.

Apuntalado por la compañera de toda su vida, su esposa Ana, volcarían todo esa fuerza gringa que traían en la sangre y  al igual que criaron a sus tres hijos, harían de este nuevo desafío una empresa que seria con el pasar de los años un icono de Córdoba.

EL PALACIO DEL RODADO, uno de esos comercios que al decir de la gente, identifican a una ciudad; tal vez conjuntamente con esta empresa, quedan muy pocos en Córdoba capital   comercios al que tres generaciones lo hayan visitado alguna vez, es muy común en épocas de grandes ventas como Día del Niño o Fiestas de Fin de Año,  escuchar  decir a los clientes, “aquí me compro mi pimera bicicleta mi padre cuando yo era niño y hoy  vengo a buscar una para mi hijo”.

Mucho agua paso debajo del puente en estos 50 años, alegrías, dificultades, tristezas, pero siempre con la consigna del fundador, la frente puesta en el horizonte, como hace un ciclista que debe subir una cuesta y que al  llegar a la cima,  ve coronado su esfuerzo.                                                                                                                           Con el ingreso a la empresa de Omar, Egidio y Rene Heyd, se constituye la firma Egidio P.Heyd y Cia S.R.L, agregando fuerza joven y con la dirección de Don Egidio, se amplia la actividad, mayorizando importando abriendo sucursales llegando a convertir a EL PALACIO DEL RODADO, líder en el interior del país,  de bicicletas, triciclos, autitos, patines, todo tipo de rodados infantiles, bicicletas de gimnasia, artículos de fitnes y muchos mas.                       

Al primer local de Alvear 434. se le agrega la ampliación en Alvear 442, pocos años después, se construye la que hoy es la sede central Alvear 475, 1000 mts cuadrados en dos plantas; siguiendo en el crecimiento, se adquiere la propiedad de Rivadavia y Lima, donde se comenzaría una nueva actividad, deportes y en épocas de grandes dificultades, año 1990, se logra la compra de el ex Bco. Condecor, en Av. Colon 88 y allí en una ubicación privilegiada, entre dos áreas peatonales se construye la sucursal gigante que amplia el rubro a deportes y rodados.

En una nueva planificación se divide Egidio P. Heyd y Cia S.R.L, bajo tres distintas designaciones, EL PALACIO DEL RODADO, BICIMUNDO Y EL PALACIO DEL DEPORTE, siendo en la primera la bicicleta como artículo primordial, en la segunda el área fitness y en la tercera deportes.

Soplan nuevos vientos, el país cambio, Don Egidio Pedro y Doña Ana Pallotti, se acogen a sus muy merecidos descansos alejándose de hecho, pero siempre aconsejando, dando ideas basadas en tantos años de experiencia.                                                           Nuestra empresa después de un gran derrotero de éxitos y esfuerzos, en el año 1996, se divide, escindiéndose BICIMUNDO Y EL PALACIO DEL DEPORTE.

La sociedad Egidio P. Heyd y cia S.R.L, continúa ahora con la mayoría accionaria de Omar Heyd, y siempre bajo la marca distintiva de EL PALACIO DEL RODADO,

Siguiendo las premisas de crecer, en esta nueva etapa, se abren sucursales y buscando no perder el posicionamiento que siempre se tubo en la ciudad de Córdoba, la actividad se complementa con importaciones y mayorizacion, con la vista  al frente y creyendo en nuestro país.

Lamentablemente a veces nuestros gobiernos no acompañan el entusiasmo de quienes apostamos a hacer grande al país, y con todo nuestro capital fruto de tantos años apostados a dar trabajo, servir a la comunidad y progresar a la sombra del esfuerzo diario, recibimos golpes que como el producido en el año 2001/2002.

Fueron días muy duros; los mismos allí recibidos aun duelen; el retroceso que experimentamos en esas horas aciagas; aun se sienten; pero parafraseando a Tomas de Aquino, decimos: nos golpearon muy fuerte, estamos dando batalla y NO HEMOS PERDIDO LA FE.

Hoy mirando el camino recorrido, vemos que lo sembrado fue bueno, nuevamente creciendo, reconocidos por la sociedad a la que servimos, vamos en busca de nuevos logros, los que seguros alcanzaremos.

En estos primeros cincuenta años, agradecemos el constante reconocimiento de nuestra Córdoba, sus hombres y mujeres que a diario nos visitan, a nuestros proveedores, valioso apuntalamiento de nuestra firma, que en horas difíciles nos acompañaron haciéndonos saber que están en las buenas y las malas, y un especial agradecimiento a los empleados, que mas que empleados, siempre serán parte de EL PALACIO DEL RODADO.

 

 

 

                                               CEO

                                        OMAR J. HEYD